No todas las rutas tienen el mismo objetivo. Caminar por la naturaleza es siempre un buen motivo para invitar a quienes te acompañan a interpretar el territorio, a reflexionar y a descubrir realidades que, aunque cercanas, muchas veces pasan desapercibidas.
El pasado 12 de marzo tuve la oportunidad de participar en una de esas experiencias diferentes, dentro de un proyecto impulsado por la asociación Previfor. La actividad se desarrolló junto a los alumnos y alumnas del ciclo de grado medio de “Técnico en Guía en el Medio Natural y de Tiempo Libre” del IES Beneche de Yeste.
Una jornada en la que pudimos combinar dos cosas que, personalmente, van de la mano: caminar por el monte y hablar de incendios forestales.
La jornada empezó "HABLANDO DE INCENDIOS FORESTALES", con un taller en el aula del IES, donde hablamos de como trabajar la autoprotección y la prevención para ellos y ellas, futuros monitores de tiempo libre.
El objetivo era colocar pegatinas del proyecto “Contenedores Sin Brasas”, que se está desarrollando en el municipio de Yeste. Tras realizar un breve taller en el aula, organizamos una ruta desde el instituto hasta la pedanía de Boche. A lo largo del recorrido, fuimos aprovechando cada punto con contenedores para colocar las pegatinas, integrando así la acción práctica dentro de la propia ruta.
🧭 Una ruta diferente
La ruta de ese día fue, sin duda, diferente. Tener la oportunidad de compartir un recorrido a pie con un grupo de jóvenes y poder transmitirles conocimientos sobre incendios forestales es, además de necesario, profundamente enriquecedor.Se planteó como una actividad complementaria, con un doble objetivo: por un lado, reforzar el aprendizaje del alumnado; y por otro, profundizar en el conocimiento de los incendios forestales en un municipio como Yeste, que ha vivido episodios relevantes en el contexto de grandes emergencias de protección civil.
El recorrido, de aproximadamente 3,6 km de ida, sencillo y accesible. A lo largo del trayecto, establecí tres paradas estratégicas en las que fuimos abordando distintos aspectos clave que quería que los alumnos/as conociesen:
Yeste y los incendios forestales
Una vegetación adaptada
En los ecosistemas mediterráneos, como los de Yeste, el fuego ha sido parte de la dinámica natural durante siglos, llevando a algunas plantas a desarrollar estrategias para resistir o aprovechar los incendios para regenerarse. Entre las adaptaciones más comunes encontramos:
- Piñas serotinas
- Rebrote tras el fuego en matorrales
- Cortezas gruesas
- Semillas resistentes
La Prevención un trabajo también de los Bomberos Forestales
Estas paradas permitieron convertir la ruta en una experiencia dinámica, donde el entorno se transformó en una herramienta de aprendizaje directo.

